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lunes, 19 de mayo de 2008 |
Paren con el humo!!! No piensen que voy a incursionar en una discusión acerca de las medidas antitabaco. Aunque no puedo con mi condición y les cuento algo de mi propia experiencia: desde que hay menos olor a cigarrillo en los ambientes cotidianos, ha mejorado mi olfato. Es decir que percibo mejor los olores. Tal vez sea sólo sugestión, pero podría asegurar que es muy real.
¡Y me fui de tema! En realidad quería hablarles de la influencia de
algunos fenómenos atmosféricos. Primero fue el intenso humo producto de
la quema de pastizales en Argentina. Dicho sea de paso, no lo vi a
Alfredo de Angeli organizando un piquete por eso. ¿Se le pasó el
ambientalismo? Y en estos días nos llega la capa de cenizas del volcán
chileno. Tan importante fue que hasta se suspendieron vuelos hacia y
desde Carrasco, no tanto por un tema de visibilidad, sino por el daño
que dichas partículas en suspensión causan en los motores de los
aviones.
Y con las comunicaciones satelitales pasan cosas similares. Veníamos
diciendo que los sistemas de posicionamiento global (GPS, Galileo y
otros) pueden sufrir interferencias de distinto tipo. Eso significa que
pueden fallarnos en algún momento determinado, y no indicarnos dónde
estamos. Por eso es bueno estar avisados, y saber cuáles son las
“contraindicaciones”.
Efectos ionósfericos y otros efectos atmosféricos
Las precipitaciones fuertes sólo atenúan las señales de satélite GNSS
una pequeña fracción de su potencia y no afectan las operaciones.
También los efectos troposféricos se evitan mediante un buen diseño del
sistema y no representan un aspecto de vulnerabilidad. Pero hay dos
fenómenos ionosféricos que sí deben considerarse:
1) Cambios ionosféricos rápidos y grandes. Cerca del Ecuador se
observan frecuentemente cambios rápidos y grandes en la ionosfera, pero
su efecto no es lo suficientemente intenso como para afectar las
operaciones en ruta ni las de aproximaciones que no son de precisión.
Los cambios ionosféricos causan errores de telemetría que deben tenerse
en cuenta en el diseño del sistema, y se pueden mitigar con el uso de
sistemas especiales llamados “de aumentación”.
2) El centelleo ionosférico. Este es insignificante en las latitudes
medias pero aparece en las regiones ecuatoriales, y en menor grado en
las altas latitudes (cerca de los polos), y puede causar la pérdida
temporal de las señales de uno o más satélites. La experiencia
operacional en las regiones ecuatoriales ha demostrado que la
probabilidad de pérdida del servicio GNSS actual es poca debido al
número relativamente grande desatélites a la vista de cualquier aparato. El centelleo puede interrumpir la recepción de las radiodifusiones de los satélites de órbita geoes-tacionaria, pero es poco probable que provoque la pérdida completa del servicio y puede mitigarse con el agregado de nuevas señales y satélites.
Otras vulnerabilidades También es necesario considerar las vulnerabilidades de los segmentos terrestres y espaciales. Existe el riesgo de poseer un número insuficiente de satélites en una constelación dada debido a la falta de recursos para mantenerla, fallos en los lanzamientos o de los mismos satélites. No nos olvidemos que son artefactos construidos por los humanos, y se pueden romper por más controles de calidad que hagamos. Un fallo del segmento de control de la constelación o un error humano pueden llegar a causar la falla de múltiples satélites de una constelación. Otro riesgo es la interrupción del servicio o su degradación durante una situación de estado de emergencia nacional. Los países que proveen señales para la navegación por satélite pueden negar su disponibilidad, y es lo que se denomina disponibilidad selectiva. El propietario de un sistema de navegación por satélite tiene la capacidad de degradar o eliminar servicios basados en los satélites de la navegación sobre cualquier territorio que desee. Esto ya ha ocurrido en algunas guerras y conflictos recientes, causando daños colaterales a quienes dependen de estos sistemas y no tienen nada que ver con la guerra que no les permite usarlos. En el caso del tráfico aéreo, si la denegación de señal es regional, se bloquearían todas las señales civiles y el espacio aéreo afectado estaría cerrado al tránsito de aeronaves. Los países proveedores de servicios pueden modificarlos o denegarlos ante situaciones de emergencia. Otra situación menos probable sería la degradación o denegación de las señales de los satélites principales o de los satélites de aumento en toda el área de cobertura. Por lo tanto, en la evaluación de los riesgos operacionales relacionados con las vulnerabilidades del GNSS hay que considerar dos aspectos principales:
1) La probabilidad de interrupción del GNSS. 2) El efecto de la interrupción.
Las nuevas señales y constelaciones principales de satélites reducirán considerablemente la vulnerabilidad del sistema. La utilización de señales más fuertes y las frecuencias diversas planeadas para el GPS, el GLONASS y Galileo eliminarán efectivamente el riesgo de interferencia involuntaria, pues es muy poco probable que una fuente de tal interferencia afecte simultáneamente a más de una frecuencia. Y más satélites (incluso constelaciones múltiples) eliminarán el riesgo de interrupciones completas debidas al centelleo y la multiplicidad de frecuencias mitigará el efecto de los cambios ionosféricos. Las señales más robustas y las nuevas frecuencias hacen más difícil interferir inten-cionalmente con todos los servicios. Más constelaciones principales de satélites reducen el riesgo de falla del sistema, de errores operacionales o de interrupciones de servicio. También pueden seguir proporcionando servicio mundial en el caso poco probable de que el proveedor de un elemento modifique o niegue el servicio debido a situaciones de regímenes de excepción de un estado.
Sé que estos temas se vuelven bastante áridos para la mayoría de los lectores de estas páginas, pero también debo cumplir con aquellos que reclaman un poco más de profundidad. Espero que no se enojen estos últimos, si arranco con alguna cobertura más “Light” la semana próxima. Y seguramente volveremos al tema de los GPS, especialmente cuando se vuelvan tan baratos que todos llevaremos uno en el bolsillo, o en la muñeca. Ya me veo las publicidades del Día del Niño: “…su hijo no puede dejar de tener uno…” Y para las nenas, que sean rosaditos, con la imagen de Barbie…
JOSÉ ALFREDO FERNÁNDEZ SANDE
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