| |
|
|
sábado, 19 de abril de 2008 |
Tinelli presidente
Y eso para la Argentina, porque en nues tro país podría ser perfectamente Paco Casal. Y no me traten de loco, miremos a Italia. Silvio Berlusconi: magnate de los medios de comunicación, presidente de un club de fútbol, y llega a presidente (y no es la primera vez). ¿No encuentran parecidos con Marcelo y Paco? Además, su gran suceso en la televisión despega con un hecho que nos involucra. ¿Se acuerdan del mundialito realizado acá en el ’81 del siglo pasado? Resulta que el Silvio era propietario de una red regional de televisión, pero logró los derechos exclusivos de transmisión vía satélite de esos partidos, en los que se encontraba la selección italiana junto a los campeones mundiales hasta ese momento. De ahí a obtener una red de televisión nacional fue sólo un paso.
Hasta parece increible que con la importancia que tiene Italia en la historia, en las leyes, en la política, un personaje de estos llegue a la primera magistratura. Por eso, si me preguntan de algún gran italiano, tengo ejemplos mejores: Leonardo, Vivaldi, Dante, Galileo, sin ir más lejos. Y por suerte, se acordaron de este último cuando le deciden poner nombre a un proyecto no sólo italiano, sino de Europa en su conjunto que va a permitir tener un sistema que compita con el GPS. Y por si no saben de qué hablamos, comencemos con un cuento. Hace un mes, una familiar muy cercano anduvo por España, y comentó al volver: “...que divino que es andar en auto con el Tomtom!!!...” Yo pensé que se trataba del sobrenombre de alguien que hacía las veces de chofer, pero no. El Tomtom es como se denomina popularmente (en realidad es la marca) a un aparato parecido a un pequeño televisor portátil de pantalla plana, que va ubicado cerca del volante del auto, y que cumple funciones de guía electrónico, entre otras cosas. Por ejemplo, le indico hacia dónde quiero dirigirme, y como está conectado a ciertos satélites, no necesito decirle dónde estoy, porque el maldito ya lo sabe... Inmediatamente me empieza a indicar el camino a través de la pantalla, y por si fuera poco ¡me habla! Una voz me va diciendo: en la próxima esquina doble a la izquierda, a 300 metros tenemos semáforos, muévase hacia el carril de la derecha, y así con todo. Una maravilla, el Tomtom. En realidad se trata de una forma bastante evolucionada y amigable del GPS, aunque tal vez dentro de poco tengamos que decirle Galileo. Y para no marearlos más, voy a tratar de destrabar todo este asunto. Galileo viene a ser el GPS europeo, y vamos a desentrañar algunas de las cosas que necesitamos saber. La mayoría de medios de comunicación se hicieron eco el 28 de diciembre de 2005 del lanzamiento del Giove-A, el primer satélite piloto de Galileo, o sea de la versión europea del sistema de navegación GPS. No cabe duda de que este es un logro científico importante, tanto para Europa como para el resto de países involucrados en esta operación, pero veamos cuales son las ventajas de este nuevo sistema para los usuarios. Mientras que el sistema GPS ofrecido por Estados Unidos tiene una clara destinación militar, a pesar de que permiten su uso gratuito a todo el mundo, el sistema Galileo nace con una vocación más civil y menos militar. Sus ventajas principales son: Una precisión mucho mayor que la de GPS, con un margen de error 10 veces más pequeño. La señal abierta al público permitirá una precisión de menos de 4 metros en horizontal y menos de 8 en vertical. Mejor rango y disponibilidad de la señal. El aumento de la señal emitida por los satélites permitirá que estos lleguen a lugares donde el GPS no llegaba, como dentro de edificios o en bosques. Independencia del sistema americano. Para los países participantes en este proyecto era muy importante no depender de Estados Unidos en el sistema de posicionamiento, pues pueden cortar la señal en cualquier momento que les interese (ya ha ocurrido en caso de conflictos armados). Así se puede garantizar una localización fiable y certera. ¿Cómo funciona el sistema? Galileo funciona a través de una red de 30 satélites que orbitan a 23222 kilómetros de la tierra en tres planos orbitales distintos. Mediante una técnica conocida como Multilateración, y gracias a las señales que recibe de los satélites, el receptor calcula la distancia a la que está de estos a través del tiempo que tardan en llegarle las distintas señales. Para ello, es muy importante que la precisión de los relojes que tienen los satélites sea muy alta, lo que se consigue mediante el uso de relojes atómicos. O sea que, yo estoy con mi aparato en un lugar, y al estar a diferente distancia de los satélites, la señal de los mismos no llega al mismo tiempo. Esas diferencias le permiten mediante algunos cálculos no tan complejos saber dónde nos ubicamos. ¿Qué emite el sistema Galileo? El sistema Galileo dispone de cinco servicios distintos:
Open Access (sistema abierto). Libre para cualquier uso, emitiendo en las bandas 1164-124 MHz y 1563-1591 MHz. Commercial Service (sistema comercial). Será de pago y estará cifrado. Ofrecerá una precisión de un metro y emitirá en las mismas frecuencias que Open Acces además de 1260-1300 MHz. Public Regulated Service (servicio público regulado). Será cifrado y destinado especialmente a su uso por parte de las autoridades (policía, militares,...) Safety of Life Service (seguridad de la vida). Destinado a aplicaciones que requieren una precisión muy alta con buen control de errores, como los sistemas de tráfico aéreo. Search and Rescue (búsqueda y rescate). Galileo será capaz de detectar las señales de los sistemas SAR existentes y incluso enviarles mensajes de que vana ser rescatados.
En realidad, el primer satélite lanzado a fines de 2005 no es ninguno de los que se utilizarán cuando el sistema ya esté implantado. Este satélite se lanza para hacer las primeras pruebas y para no perder la licencia de uso de las frecuencias que han sido asignadas al sistema. Recién será en este 2008 cuando, habiendo comprobado el correcto funcionamiento del sistema, se pondrán en órbita los primeros cuatro satélites de Galileo. En el 2010, los treinta satélites que componen la red deberían estar ya lanzados y en funcionamiento, entrando en fase de funcionamiento el sistema en su conjunto. Entonces, la pregunta que se hace hoy cualquier europeo (y de otras partes) es: ¿me compro un GPS o espero? Para que se pueda empezar a usar el sistema Galileo faltan aun un poco, así que si tenemos urgencia de comprar un GPS próximamente no esperemos a que salga el nuevo sistema porque aun tardará. El problema de comprarse un GPS ahora es que después no será compatible con la nueva red Galileo, ya que usan frecuencias distintas. Pero hecha la ley, hecha la trampa. Cuando teníamos problemas con las normas de televisión (PAL y NTSC), las empresas comenzaron a fabricar aparatos binorma y listo el pollo. Es de esperar que los fabricantes de GPS empiecen a sacar nuevos modelos que funcionen también con Galileo, variando las frecuencias en las que emiten. Aun mejor, es muy probable que los receptores que se pongan a la venta puedan funcionar con los dos sistemas a la vez, lo que mejorará aun más la precisión y la fiabilidad de estos. Y tal vez a este artículo le faltó algo fundamental: hablamos de Galileo como competencia de GPS, pero no hemos explicado qué significa este último. Por ahora dejo, porque una voz desde la computadora me indica que se me está terminando el espacio y debo concluir el art...
JOSÉ ALFREDO FERNÁNDEZ SANDE
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesita tener Javascript activado para poder verla
|
|
|
|
|
|
|